David y Cristian crecieron rodeados de moda. Su padre dirigía su propia empresa de confección, y ahí, entre tienda y taller, los hermanos aprendieron lo que nadie enseña en un aula: cómo se construye una marca desde cero.
Esa empresa tuvo que cerrar por dificultades financieras. Pero las lecciones quedaron. Años después, mientras trabajaba como empleado, Cristian nunca soltó la idea de retomar ese camino. Ahorró, planificó, y cuando llegó el momento, lo hizo con todo: nació Urban Eagles, con un primer local en el centro comercial Visto. La aceptación del público fue inmediata, y poco después abrieron un segundo punto en el centro comercial Lo Nuestro..
Hoy, cinco años después, Urban Eagles cuenta con dos tiendas físicas, un canal online en crecimiento y un equipo de cerca de 50 personas que cree en lo mismo que sus fundadores: que la ropa puede representar una cultura, una actitud, una forma de vivir.
Urban Eagles no es solo una marca de streetwear. Es la continuación de un legado familiar, construido con perseverancia, y con la mirada puesta en convertirse en un referente nacional e internacional.









